Viajar con alergias

Cuando salgamos de vacaciones, especialmente si hay peques en casa que son alérgicos, deberemos llevar un botiquín especial siempre con nosotros. Por supuesto la primera recomendación pasará por identificar a los peques que sean alérgicos de cara a que ante una posible reacción en ausencia de los padres o personas que los conozcan, puedan dar señales sobre cual es la reacción o qué alergias tienen.

Se deberá evitar posibles problemas que surgieran si se olvidara la medicación, sobre todo si nos enfrentamos a comidas fuera de casa donde desconozcamos los ingredientes que componen un plato.

Dentro del botiquín debe haber antihistamínicos (en el caso de que los pequeños sufran rinitis o conjuntivitis), un inhalador broncodilatador(asmáticos), corticoides o adrenalina (para alérgicos a alimentos).Primeros-Auxilios-en-el-SENA-

Es fundamental que los fármacos presentes en el botiquín sean recetados por un médico especialista. La automedicación puede resultar muy peligrosa.

Si hay oportunidad sería conveniente llevar una receta del tratamiento en caso de que nos lo retiren en controles de seguridad de aeropuertos o necesitemos comprar de nuevo el fármaco.

Carles Lucas, Doctor que se desempeña en Educación Sanitaria de Seicap remarca que los síntomas pueden llegar a aparecer después de estar en contacto con el alérgeno. Es normal que durante las vacaciones las familias coman en sitios como restaurantes o bares, desconociendo los ingredientes con los que se prepararon los alimentos. Lo ideal es que en caso de alergia a algún alimento, se pregunte al cocinero o camareros la composición de los platos. E incluso en países de un idioma que no conozcamos, podemos con la ayuda de un diccionario crear unas pequeñas tarjetas con la identificación de la alergia que tenemos en el idioma local.

Las familias que vayan a salir de vacaciones deberían evitar viajar a zonas con altos niveles de contaminación, esto puede llegar a ser bastante perjudicial para los aquellos que tengan problemas respiratorios. Tendría que buscarse un ambiente limpio, con baja humedad y sin polvo.

Emochila-para-campamento-veranon el caso de los más peques, los campamentos son los lugares donde el personal necesita más formación en protocolos de actuación en caso de emergencia. No tenga reparo en insistir cuantas veces sea para dar a conocer la alergia del pequeño, darle identificadores de su alergia (pulseras, brazaletes, colgantes…) y fármacos que puedan servir para cortar una reacción en caso de que el niño lo disponga. (Éstos últimos entrégueselos a los monitores del campamento junto a la receta y/o prescripción del médico).

 

La mejor manera de reducir riesgos es proporcionar la información sobre cómo actuar ante una reacción alérgica a padres y niños, para que sepan convivir con la alergia y conozcan las medidas a tomar en su día a día para mejorar su calidad de vida. El principal objetivo es el de conseguir que el niño pueda realizar las mismas actividades que los demás.

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